Poooozí
Entre la rebeldía y la pijería
Se trataba de dos amigos no demasiado inteligentes. Habían decidido hacer una marcha y dormir en un establo. Caminaron durante toda la jornada. Al anochecer se alojaron, como tenían previsto, en un establo del que previamente tenían noticias. Estaban muy cansados y durmieron profundamente; pero, de madrugada, una pesadilla despertó a uno de los amigos. Zarandeó a su compañero, despertándolo, y le dijo:

"Pasara lo que pasara, saldrían aquella mañana. Ya estaba bien de tantas restricciones. Quién iba a prohibirle a un hombre de 68 años como él ir a cazar en su propio pueblo. No era cuestión de desperdiciar la fiesta de Todos los Santos y más aún después de que por fin había llovido y podrían matar algo grande. Con estos pensamientos u otros similares René Márquez y su cuadrilla salieron de Urdos, pueblecito del Pirineo francés, la madrugada del pasado lunes 1 de noviembre. Llevaban la artillería pesada y arrearon con los perros. Marchaban de batida."

Hay días en que me pongo a leer el periódico -digital, se entiende, porque por muy agradable que sea el rito de leer la prensa pausadamente y manchándose debidamente los dedos de tinta, no siempre me apetece bajar a comprarla-, y tropiezo con alguien tan poco inspirado como yo (sólo que cobrando por escribir sandeces), que publica artículos como este en el que ¿informa? ¿se queja? de que "Extranjeros residentes aprovechan sus estancias para recibir gratis asistencia sanitaria".¿Tenemos todos algo de neuróticos?
Sin duda. Bueno, está el psicótico y está el perverso. Ya quisieran todos ser neuróticos. Ser neurótico es un privilegio.
¿Privilegio?
El neurótico, con todas sus contradicciones, con todo su hoy digo A y mañana B, y pasado mañana no sé si digo A o B, con todo, es el modelo donde uno se ve más reconocido como humano. Por asumir las contradicciones. Sólo el Papa Benedicto XVI se ve que no es neurótico porque dice: el dogma y la certeza. Pero el hombre está hecho de contradicciones, de no tenerlo claro, afortunadamente. El que lo tiene claro es el que no le tiembla la mano a la hora de llevar a alguien al paredón o a la hoguera. Ese no es un neurótico.
¿Ese qué es?
Un hijo puta perverso.
Decía Nietzche que siempre hay un poco de locura en la razón pero siempre hay un poco de razón en la locura, ¿se equivocaba?
Para nada. Igual no es sólo un poco, sino que hay mucha locura en la razón y mucha razón en la locura.
Dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador:
Mi querida Princesa del Guisante me ha metido en este lío del juego de Superporcel, detalle que le agradezco infinitamente pues ya me tocaba colgar algo y esta cabecita no da para mucho, así que casi casi me ha salvado la vida ;)
RESPUESTA A LA CARTA CRÍTICA CON LÓPEZ
Doy las gracias a estos socialistas por tenernos en consideración.
De la discografía de Elton John, una de mis canciones favoritas es "Sorry seems to be the hardest word" y si bien es cierto que a algunos les cuesta pronunciar la palabra "perdón", a muchos la que se les atraganta es el tan sencillo "gracias". Usted señor Zapatero, nos está vendiendo, está desmembrando este país por la conveniencia y los intereses de unos pocos y por los suyos propios de presentarse como el ejemplo de diálogo. España no es sólo la problemática de Euskadi y Cataluña con sus exigencias, donde ya le han dado por cierto su bienvenido al club.
Me dice un compañero de trabajo que cada vez que va a Jaén (su tierra natal), encuentra la ciudad más pequeña y, mientras empezamos a comentar el crecimiento de Málaga, mi mente evoca un verano durante el que volví al lugar donde nací y me crié, y recuerdo cómo también a mí todo me pareció mucho más pequeño que lo que guardaba en mi memoria. No sé si por querer equipararlas a la felicidad vivida en ellas, sobredimensioné tanto algunas calles y plazas que a duras penas pude identificarlas. En otra ocasión, Al-Hem se encontró con otro burro que tenía fama de curioso. Cuando quería saber algo sobre alguien, pasaba días enteros siguiéndole los pasos.
Entonces Al-Hem le dijo "¿Qué ganas satisfaciendo tu curiosidad hasta tal punto que vives para ella?". Y él le respondió: "Es como un deseo intenso de no ser engañado y ver por mí mismo lo que me dicen de alguien". Y Al-Hem le respondió: "Pues la observación de lo que exteriormente hace alguien, te puede llenar la cabeza de contradicciones y el corazón de resentimientos. Para evitar esto, tú tendrías que ser su cabeza y su corazón, y esto es imposible".
Cayetano Arroyo - Yo soy cuando comprendo
Una vez asimilada por todos la entrevista con un psicólogo al solicitar un puesto de trabajo, aparece ahora otra prueba por la que puede tengamos que pasar de aquí en adelante: un examen grafológico que permitirá a la empresa donde pretendamos trabajar conocer de antemano nuestra personalidad e inteligencia. No hay nada mejor, ante cualquier decisión, que tener un buen asesor que te guíe y marque el camino a seguir. No es verdad que eso cueste dinero, siempre hay alguien dispuesto a hacerte una buena sugerencia, aún sin haber sido requerido al efecto, y además de forma gratuita.
Aunque parezca mentira, yo pienso bien. Pero tarde.